Economía

Constanza del Río, una víctima de tráfico infantil que ha logrado reunir a más de 200 familias separadas por adopciones ilegales

Cuando Constanza tenía 39 años, su familia le confesó que había sido “adoptada”. En ese momento comienza una búsqueda de tres años por encontrar sus orígenes y la primera acción que toma es ir al centro donde había sido robada y pegar un papel donde contaba su situación y agregaba un correo de contacto

El tráfico infantil tiene una arista que se conoce como “adopciones ilegales”, la que ha afectado a miles de familias en el mundo y Chile no es la excepción. Constanza fue una víctima más de esta vulneración, sin embargo, hoy lucha por reunir familias, que como ella, han sido separadas por este delito. Compartir Twittear Compartir Imprimir Enviar por mail Rectificar

En Chile, en la década de los 70 y 80, la complicidad de religiosos, médicos, asistentes sociales, jueces y abogados, generó una red que entregaba niños y niñas de manera ilegal a familias adineradas que querían hijos . En 1973, con días de nacida, Constanza fue arrebatada de su familia de origen y entregada a una familia adoptiva. 

Desde el día que supo que era víctima de una adopción ilegal comenzó una búsqueda imparable por saber la verdad de sus raíces e identidad, pero el camino, lleno de secretos, ocultamientos y sombras que caracterizan al tráfico infantil, no fue fácil. Sin embargo, esto no la detuvo, sino que la motivó a crear la ONG Nos Buscamos , una red que busca generar “el abrazo del reencuentro” entre familias vulneradas.

Constanza del Río es parte de un nuevo Mujeres Inolvidables, el especial semanal donde destacamos las importantes hazañas de mujeres de la historia y el presente. Los logros, trayectoria e impacto de esta mujer en la vida de miles de familias víctimas del tráfico infantil es una lucha excepcional por una realidad que ocurrió en Chile y que al día de hoy aún no tiene justicia.

Una verdad espeluznante  ” Las adopciones ilegales no existen. Hay adopciones legales y tráfico infantil “, advirtió Constanza del Río el año 2018 en el programa “No culpes a la noche” de TVN .

Nos Buscamos, ha logrado reunir a más de 200 familias que fueron separadas por el tráfico infantil en Chile. Desde niñas de clase alta donde sus padres entregaban a los recién nacidos por verguenza, hasta mujeres vulnerables que eran engañadas con que sus guaguas habían muerto en el parto, son parte de las historias que ha debido recibir la organización en sus seis años de existencia.

Cuando Constanza se entera que fue entregada ilegalmente a sus padres, pensó que ella era un hecho aislado y único. Sin embargo, dos años después, aparece el reportaje de Ciper , donde se evidencia que en Chile existió una red de tráfico infantil y se nombra como un autor a Gustavo Monckeberg, el médico que la traficó. ” Fue espeluznante porque ahí me di cuenta que había sido parte de un tráfico de niños , yo no era la única niña, sino que había un modus operandi”, advirtió Constanza en la entrevista de TVN

Saber que no era la única persona vulnerada por el tráfico infantil la llevó a formar Nos Buscamos, una organización  sin fines de lucro que recopila antecedentes en un banco de ADN tanto de padres, como de hijos que fueron sustraídos de su familia de origen. El principal objetivo: cruzar datos y lograr reunir a familias tras años de separación y búsqueda.

La búsqueda imparable  Febrero de 1973. Un matrimonio que no podía tener hijos llega a la Maternidad Carolina Freire . Entran a un cuarto, aparece el doctor Monckeberg y les hace entrega de una niña de solo días de vida. Ella era Constanza del Río.

Cuando Constanza tenía 39 años, su familia le confesó que había sido “adoptada”. En ese momento comienza una búsqueda de tres años por encontrar sus orígenes y la primera acción que toma es ir al centro donde había sido robada y pegar un papel donde contaba su situación y agregaba un correo de contacto.

“Pensé que si yo hubiera tenido una hija en esa clínica, y me hubieran dicho que murió o me la hubieran quitado, quizás 40 años más tarde yo volvería al lugar a mirar, a recordar, a prender una vela”, recordó Constanza en una nota realizada por BBC Mundo en 2014.

Gracias a esta acción comenzaron a llegarle mensajes de personas que decían ser víctimas de este delito en el mismo centro médico donde ella nació y luego fue entregada. Fue el sentimiento de desesperación de familias víctimas del tráfico infantil la que la motivó a crear Nos Buscamos.

Constanza pudo encontrar a sus padres biológicos tres años después de saber su verdad. No obstante, son miles las familias que luego de décadas de búsqueda aún no logran reencontrarse. De hecho, Nos Buscamos estima que al menos 50.000 niños y niñas habrían sido robados y entregados ilegalmente en Chile. Una realidad mucho más grande que los 4.000 casos que han llegado a la organización.

Son miles las familias que aún no logran encontrarse. Sin embargo, el derecho a que familias puedan darse “el abrazo del reencuentro”, es el objetivo por el que lucha diariamente Constanza del Río.